viernes 19 de diciembre de 2008

Mi testamento

En realidad, esto del testamento es algo que lo tenía ya en la cabeza y se me había olvidado, hasta que Eric puso una entrada en su blog como su testamento. Pues, aquí lo mío:

Quien sea que esté leyendo esto, solo quiero decir que cuando me muera no lloren por mí. Bueno, pueden hacerlo (Llorando es como se tranquiliza el alma); pero intenten no hacerlo.
Si llegué a ser alguna persona que cambió siquiera en algo el mundo, pues estoy feliz. Esa fue mi meta desde los 14. Si solo fui teórico mas no práctico, pues siquiera logré algo. Que se sepa, antes de todo, que mi palabra no es la última. Como dijo Isaac Newton:"Pigmaei gigantum humeris impositi plusquam ipsi gigantes vident" (vaya usted a buscar el significado, no sea flojo).
Si no logré hacer nada, o tuve una muerte prematura o simplemente no pude hacer nada... Da igual.

Si escribo esto es porque algún día he de morir, obviamente. Como dije, intenten no llorar, es absurdo. No me entierren, es estúpido. Un cementerio es un desperdicio de espacio, el muerto muerto está; es solo materia en descomposición. Si pudiera prohibirlos lo haría. Bueno, como seguía diciendo... A ver, no hay forma más higiénica para deshacerse de un cuerpo que quemándolo. Háganlo entonces, crémenme. Y no gasten en comprarme un ataúd siquiera lujoso, o algo. No. Cuanto más rústico, mejor. Y mucho mejor si es "amigo del medio ambiente" (XD).

Además no quiero que nadie me vea muerto. Mejor si no me velan, es un desperdicio de tiempo y tal. Si no me vieron vivo pues que se satisfagan con una fotografía. No quisiera que personas esperen para ver mi cara a través de un vidrio. Por favor, no lo hagan.

Pues saben que soy ateo, eso es obvio... Nada de crucifijos, ni de un cura en mi lecho de muerte, ni nada. No, mejor si me ponen un cura. Mejor si se llama Alvaro Camino. Quisiera decirle unas cuantas cosas antes de morirme.

Si las circunstancias se dan, quisiera dar todos los órganos que se puedan (Sí, absolutamente todos los que se puedan). Obviamente, esto antes de chamuscarme.

Pues las cosas que sirvan a subastarlas, si soy conocido. Si no lo soy, para la caridad. Si algún familiar cercano quiere algo, pues que se lo quede.

Y nada, pueden sobrevivir sin mí... Y, por favor, nada de recuerditos...

Eso sí, después de muerto nada de misas ni nada. No lo permitiré. No recen por mi alma, para que vaya al purgatorio... ¬¬. Va en serio: No lo hagan. Mi problema si me quiero podrir en el infierno.

Imprímase y distribúyase.

4 mentadas de madre:

Gudproyect dijo...

Alvaro Camino XD

Said_t dijo...

Bueno, en la horrible vanidad de mi ser en mi testamento quedaría perfectamente claro que deseo que paseen mi ataúd ataviado por una banderola de universitario de deportes, que en cada esquina revienten cohetes, que la banda toque el "Condor Pasa" a ritmo acelerado para alegrar a la gente, que mis deudos comiencen a contar chistes de mal gusto sobre mí para alegrar a la gentita que se dio el trabajo de ir a mi entierro.

Claro, nada religioso por favor, quisiera que un cómico ambulante (Cachay de preferencia, es el más decadente) diga las palabras mientras bajan mi ataúd en el césped del estadio Monumental (para halarles las piernas a los juergadores).

Jocicuo dijo...

¿Y las alpaquitas? ¿No quieres que sean sacrificadas y enterradas contigo?
Espero que no, pero como después de muerto, no vas a hacer uso de ellas, deberías estipular quien se debe encargar de ellas.

Taruntela dijo...

Si quieres yo me puedo encargar de cumplirte tus deseos, pero pro favor, déjame matarte :3